El día de los sueños
No es aquel en el que se cumplen los deseos
Sino aquel en el que se derrite el anhelo.
Pensé ser mujer, gloriosa,
Y perpetuar el amor
Sólo encontré un espejo.
La mujer que agota su esperanza de amar
Ha entregado su esencia a los hombres.
¡Existe! ¡Es posible!
El amor sin posesión, sin deseo,
Descansa en mis labios rotos.
Sé sexy, comienza a clamar este día
Y yo me entrego a este despertar.
¿Por qué ser mujer?
Por qué no ser diosa.
La boca es una curvatura más en la piel
Hecha para que tus dedos
Encuentren la entrada y la salida.
Ahora que te atreves
A tomar el toro por las astas
Te aguardo como el minotauro
Para la dicha de Ariadna y Teseo.
Aunque no me cuelguen alas
Ni esgrima un ojo de águila
Algo me impide habitar el mundo.
No sé si el viento si el mar
Vendrá a tirarme de los cabellos
Sólo sé que tú estarás en la ventana.
Para buscarte mis pies se detuvieron
Con la mirada de la amante celosa
Cuando pudieron plantarse frente a ti
Se secaron mis labios con el roce de tu desprecio.
A las dos dijimos
Tú allá y yo aquí
Como una frontera
Nuestro abrazo.
Mi amor descansa
En una fosa inmunda.
Mi primer miedo soy yo.
Eso, nos hace falta a todas
Vivir, una mueca de la noche.
Los gusanos fueron hombres
Los hombres serán gusanos
La cadena de oro del cuello de una mujer
La mujer del cuello de oro encadenado
El loco que asiste al siquiatra
El siquiatra asistido por el loco
Las murallas altas para cubrir a los hombres
Los hombre cubiertos por las murallas
La niña curiosea y molesta la escritura
La escritura molesta y curiosa de una niña
El amor libre en el subterráneo
El subterráneo del amor libre.
Un antes y un después
En medio nosotros
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