LETREROS CIEGOS (2001)

El día de los sueños

No es aquel en el que se cumplen los deseos

Sino aquel en el que se derrite el anhelo.


Pensé ser mujer, gloriosa,

Y perpetuar el amor

Sólo encontré un espejo.


La mujer que agota su esperanza de amar

Ha entregado su esencia a los hombres.


¡Existe! ¡Es posible!

El amor sin posesión, sin deseo,

Descansa en mis labios rotos.


Sé sexy, comienza a clamar este día

Y yo me entrego a este despertar.


¿Por qué ser mujer?

Por qué no ser diosa.


La boca es una curvatura más en la piel

Hecha para que tus dedos

Encuentren la entrada y la salida.


Ahora que te atreves

A tomar el toro por las astas

Te aguardo como el minotauro

Para la dicha de Ariadna y Teseo.


Aunque no me cuelguen alas

Ni esgrima un ojo de águila

Algo me impide habitar el mundo.


No sé si el viento si el mar

Vendrá a tirarme de los cabellos

Sólo sé que tú estarás en la ventana.


Para buscarte mis pies se detuvieron

Con la mirada de la amante celosa

Cuando pudieron plantarse frente a ti

Se secaron mis labios con el roce de tu desprecio.


A las dos dijimos

Tú allá y yo aquí

Como una frontera

Nuestro abrazo.


Mi amor descansa

En una fosa inmunda.


Mi primer miedo soy yo.


Eso, nos hace falta a todas

Vivir, una mueca de la noche.


Los gusanos fueron hombres

Los hombres serán gusanos

La cadena de oro del cuello de una mujer

La mujer del cuello de oro encadenado

El loco que asiste al siquiatra

El siquiatra asistido por el loco

Las murallas altas para cubrir a los hombres

Los hombre cubiertos por las murallas

La niña curiosea y molesta la escritura

La escritura molesta y curiosa de una niña

El amor libre en el subterráneo

El subterráneo del amor libre.


Un antes y un después

En medio nosotros

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